Virgen Perpetuo Socorro

Agarra con fuerza la mano de la Virgen porque algo le ha asustado. Está representado exactamente en el centro del cuadro y podemos ver su cuerpo entero. Entre los datos de mayor simbolismo del cuadro es la sandalia del Niño Jesús, la sandalia que prácticamente se cae pero continúa unida al pie por una pequeña correa. Se representa de este modo que siempre queda una promesa, que desde el punto de vista teológico es la Iglesia, en la que siempre y en todo momento vamos a encontrar protección y amor.

Allí se le edificó un santuario en Béle-Aire, cerca de Puerto Príncipe, la capital de Haití. A toda hora del día, se podía ver un número de personas de toda clase delante de la pintura, implorándole a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro que escuchase sus frases y que les alcanzara misericordia. Se refirieron todos los días muchos milagros y gracias. En 1798, Napoleón y su ejército francés han tomado la ciudad de Roma. Sus atropellos fueron incontables y su soberbia, satánica. Exilió al Papa Pío VII y, con el motivo de hacer mas fuerte las defensas de Roma, destruyó treinta iglesias, entre ellas la de San Mateo, la cual quedó completamente asolada.

Holyart Icono Virgen Del Perpetuo Socorro 40×30 Cm Pintado Ruman?a

Su retrato es popular y amado en todas y cada una partes. Así se cumple el encargo de Pío IX a los Redentoristas. A petición del Beato Padre, los Redentoristas obsequiaron a los Agustinos una hermosa pintura que serviría para reemplazar a la prodigiosa. Todo Icono es espacio de culto y contemplación espiritual. Traslado del icono a la iglesia de San Alfonso, de los redentoristas. Éste es el Icono que proseguimos llamando original, el modelo que se adora en la iglesia de San Alfonso de Roma y del que surgen todas y cada una de las copias repartidas por el planeta.

Pasado un tiempo, el comerciante enfermó de gravedad. El amigo accedió a la promesa pero no la llegó a cumplir por complacer a su esposa que se había encariñado con la imagen. En el siglo XV un mercader acaudalado de la isla de Creta tenía la hermosa pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

Niño Jesús | Imágenes

Allí continuó sesenta y 4 años, prácticamente olvidada. El primer archivo histórico ubica a nuestra Virgen repartiendo milagros a finales del siglo XV en la iglesia romana de San Mateo. Consta que el icono había sido robado de otra iglesia de Creta por un mercader, que en su viaje a Roma, fue librado de un inminente naufragio, al invocar al icono que llevaba escondido entre sus mercancías.

El piadoso jesuita había lamentado el hecho de que el cuadro, que había sido tan famoso por milagros y curaciones, hubiera desaparecido sin revelar ninguna señal sobrenatural a lo largo de los últimos sesenta años. A él le daba la sensación de que era gracias a que por el momento no estaba expuesto públicamente para ser venerado por los leales. Les imploró a sus oyentes que, si alguno sabía dónde se hallaba la pintura, le informaran al dueño lo que deseaba la Virgen. Allí edificaron un monasterio y la iglesia de San Alfonso.

Nuestra Señora Del Perpetuo Socorro

El almacenaje o ingreso técnico que es utilizado de forma exclusiva con fines estadísticos. San Gabriel sostiene una cruz griega de doble travesaño y 4 clavos, símbolos de la Pasión. San Miguel, la lanza y la esponja, también símbolos de la Pasión. En el momento en que Napoleón saquea los templos, un agustino se lo lleva a una iglesia de ellos, hasta que los Misioneros del Divino Redentor levantan una nueva Iglesia donde había estado San Mateo. Enterados de la historia del Cuadro, pidieron que se lo dieran.

Cuando supieron la historia y el deseo del Beato Padre, gustosos complacieron a Nuestra Señora. Habían sido sus custodios y en este momento se la devolverían al planeta bajo la tutela de otros custodios. Todo había sido premeditado por la Divina Providencia en una manera realmente extraordinaria. Por este medio, los Redentoristas supieron de la presencia de la pintura, sin embargo, ignoraban su historia y el deseo expreso de la Virgen de ser honrada públicamente en la iglesia. La mamá de la niñita estaba espantada y prometió obedecer a la Señora.

La Muy santa Virgen respondió a su oración con un milagro. El mar se calmó y la embarcación llegó a salvo al puerto de Roma. Nótese que los ángeles no tocan los instrumentos de la pasión con las manos, sino con el paño que los cubre. Cuando este retrato fue pintado, no era común colorear aureolas. Por esta razón el artista redondeó la cabeza y el velo de la Madre para indicar su santidad. Las halos y coronas doradas fueron añadidas mucho después.

Uno de los Progenitores, el historiador de la vivienda, realizó una investigación en relación al campo de Roma en que vivían. En sus investigaciones, se halló con múltiples referencias a la vieja Iglesia de San Mateo y a la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. La señora se apresuró a entrevistarse con el superior de los Agustinos quienes eran los encargados de la iglesia. Ella le informó sobre todas las circunstancias relacionadas con el cuadro. La pintura fue llevada a la iglesia en procesión solemne el 27 de marzo de 1499. En el camino de la vivienda de la viuda hacia la iglesia, un hombre tocó la pintura y le fue devuelto la utilización de un brazo que tenía paralizado.

Tapiz Espiritual – Icono Bizantino Virgen Del Perpetuo Socorro

Los iconos bizantinos han alcanzado gran popularidad a lo largo de la historia. Son populares en el mundo entero por su simple belleza y profunda invitación a la búsqueda de Dios. Uno de los mucho más admirados es el Icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (asimismo conocido por Icono del Perpetuo Socorro o Icono de la Virgen del Perpetuo Socorro). La Virgen del Perpetuo Socorro irá a la Iglesia de San Mateo, en Roma, entre Santa María La Mayor y San Juan de Letrán. Ninguno de los Agustinos de ese tiempo había popular la Iglesia de San Mateo.

Llena de dolor, empezó a invocar a Nuestra Señora para que la perdonara y la ayudara. La vecina tocó la pintura, con corazón contrito, y fue sanada instantáneamente. Entonces procedió a implorarle a la viuda a fin de que obedeciese a Nuestra Señora al fin y al cabo. Tenía el mercader un amigo muy querido en la ciudad de Roma así que decidió vivir un momento con él antes de proseguir adelante.