Rosario Maria

No te faltaron preocupaciones y sin embargo, siempre estuviste dispuesto a calmar los sufrimientos de los demás, a acabar con sus aflicciones, a sanarlos, a consolarlos. Sin embargo, en este momento ha llegado tu hora, se aproxima tu calvario. Ante estos hechos Jesús, no quisiera dejarme vencer por el sueño, sino más bien velar contigo.

rosario maria

Radio María es el cariño filial por la Madre de Dios y Madre de la Iglesia. Nuestro nombre desea señalar una identidad y una pertenencia, sin la cual Radio María se marchitaría como una flor sin agua. «El santo Rosario es el remedio mucho más favorable y eficaz para conseguir la ayuda materna de la Virgen». Defiéndenos de nuestros contrincantes y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros contrincantes líbranos Señor Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Beato.

Medjugorje En El Mundo

Testimoniad con alegría vuestra fe y no perdáis la esperanza en el cambio del corazón humano. Yo estoy con nosotros y les bendigo con mi bendición maternal. ¡Gracias por haber contestado a mi llamada!

Las críticas de los clientes, incluidas las valoraciones del producto, asisten a otros clientes a conseguir mucho más información sobre el producto y a decidir si es el conveniente para ellos. ¡Permite Señor, que desde este momento mi corazón Te alabe sin cesar! Haz que la melodía de la Resurrección, de la vida plena, del gozo, la paz y el amor jamás abandone mis labios.

Misterios Jubilosos

Te doy gracias, oh Señor Jesucristo, por el hecho de que durante estos misterios gloriosos del Rosario, me has tolerado sentir el poder de tu victoria sobre el pecado y la desaparición. Te bendigo por el gozo que brindaste a tu Madre, a tus apóstoles, al mundo entero y a toda la creación con tu gloriosa Resurrección. Gracias porque por el momento no seremos entregados a la desaparición, sino convidados a una exclusiva vida. Alabado seas Jesús, por el hecho de que absolutamente nadie entre los hombres, hermanos y hermanas, debe finalizar en la obscuridad y la muerte, sino más bien disfrutar de la luz y la vida.

Si oramos así vamos a estar perdiendo el tiempo y no llegaremos jamás a agradar de la oración. Si jamás tenemos tiempo para él; si el tiempo que le dedicamos es bastante corto; si le charlamos de mal modo, hemos culpado esta relación a fallecer. Al tiempo, estar con Jesús y María significa, combatir problemas y adversidades y sin embargo, no amargarse por eso. Estar con Ellos significa, presenciar desprecios y vejaciones y sin embargo, jamás albergar el deseo de venganza.

Alumbra mi cabeza y abre mi corazón, a fin de que Tu Palabra se expanda en mi interior, como semilla de fe, promesa y amor. Que se expanda en mí, como lo hizo en el seno inmaculado de la Virgen María, cuando Ella -llena de humildad aceptó ser la esclava del Señor. Ayúdame a mí también a entregarme a Ti y a ser Tu esclavo fiel. Creo en Ti, Padre, en Ti Hijo y en Tu Espíritu Beato. Mi Dios y Señor, deseo fervorosamente dedicarte estos momentos de mi tiempo. Toda oración puede rezarse de prisa, de tal suerte que aun en el momento en que hayamos orado mucho, en el final no hemos tenido un encuentro personal con Jesús y María.

Que sea de esta manera por intercesión de María, a quien Tú glorificaste y por el Espíritu Beato que vive y reina contigo Jesús y con el Padre, en este momento y siempre por los siglos de los siglos. Hoy celebramos con gozo la Asunción de Jesús a los cielos. He ahí que Jesucristo glorioso, a la derecha del Padre funciona el universo.

Oh mujer, bendita entre todas y cada una, más que los ángeles, más que los santos, escucha de la tierra los gritos de júbilo y coros angelicales que Te alaban en el cielo. Te bendecimos Jesús Resucitado, por haber enviado tu Espíritu Santurrón Consolador sobre tus apóstoles. Oraban unidos a María, en el momento en que el fuego de tu Amor los abrazó, transformado sus corazones y sus vidas. Gracias Señor, por haber cambiado su temor en valor y su ansiedad en una gran paz; su falta de comprensión en testimonio poderoso que alcanzó los confines de la tierra. Gracias Señor, por haber tolerado meditar Tu llegada a la vida de la Muy santa Virgen María.

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío. Por ser Tú quién eres, Bondad infinita, y pues te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte insultado. Asimismo me pesa que puedes castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina gracia sugiero firmemente jamás mucho más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.

Abre mi corazón y también ilumina mi cabeza, para que sea capaz de glorificarte por ello. Eso es todo cuanto espero de Ti en estos secretos. Deja que viva para gloria Tuya y en honor de tu Hijo Jesús, que resucitó de entre los muertos con el poder del Espíritu Santurrón, que vive y reina en unidad contigo y Jesús Resucitado.