Oracion Al Sagrado Corazon De Maria

Recíbenos, ¡oh Corazón sagrado! En tu infinita inocencia; haznos sentir los efectos de tu amor; se nuestro acompañamiento, nuestro intermediario ante nuestro Padre, y concédenos la fuerza en nuestra debilidad, consuelo en nuestras penas, y la felicidad de amarte en el tiempo y de poseerte en la eternidad. Corazón de Jesús, acudo a Ti por el hecho de que eres mi cobijo, mi promesa; el remedio de mis males, el alivio de mis miserias, la reparación de todas y cada una mis faltas, la seguridad de todas mis necesidades, la fuente insaciable para mí, y para todos la luz, fuerza, constancia, paz y bendición.

En tu Corazón me escondo, deseando vivir en un abandono filial y siempre y en todo momento creciente. Abre tus manos espléndidas y permite que los reflejos que de ellas salen penetren en mi pecho y también infundan en mi corazón un conocimiento y amor profundo para con tu Inmaculado Corazón y el de tu Divino Hijo, como lo hiciste con los contentos pastorcitos en Fátima. “Queridos hijos, el Altísimo me permite estar con nosotros, y ser vuestra alegría y sendero en la esperanza, porque la raza humana se decidió por la desaparición. De ahí que Él me ha enviado a enseñaros que sin Dios no tenéis futuro. Hijos míos, sed instrumentos de amor para todos y cada uno de los que no han conocido al Dios del Amor. Testimoniad con alegría vuestra fe y no perdáis la promesa en el cambio del corazón humano.

Santa Alicia, Reina De Paz

Corazón de Jesús, tolerante y lleno de clemencia. Corazón de Jesús, bondad y amor infinitos. Dios penetra lo más profundo de nuestro ser y nos conoce mejor que nosotros mismos. Ante Él no cabe la patraña o el engaño. Vivir desde la verdad contagia y crea amistad, confianza, seguridad. Vivir la vida con vericidad construye el Reino del Corazón de Cristo y nos hace portadores de su luz y verdad.

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Con tu santísimo y maternal corazón, sánanos de toda enfermedad espiritual. Haznos capaces de contemplar la amabilidad de tu maternal corazón, para que de esta manera nos convirtamos a la llama de tu corazón. Gracias Corazón Inmaculado de María por admitir en tu corazón esta oración, gracias por acoger mis ruegos y hacerme más espiritual, toma todos mi vicios y cambialos por virtud, llevate mis tristezas y devuelveme alegría y en cuanto a mis dudas, aumenta mi fe. La celebración del Sagrado Corazón de María ahora había sido amoldada en países como Italia y España, y otros de europa.

Consagración Al Inmaculado Corazón De María

Desde aquel momento, el acólito la acogió en su casa. De los pecados contra el Espíritu Santurrón, libéranos, libéranos. Un caso de muestra es la figura de Santurrón Tomás de Aquino, quien enseña que a través de la honra al Inmaculado Corazón de María, se reconoce el honor y culto a la figura de exactamente la misma persona de la Virgen, ya que al realizar mención a un órgano como su corazón, no estamos si no resaltando la pureza de su alma y sus sentimientos. El Inmaculado Corazón de María es una veneración del catolicismo que adora a la divina Virgen María en la pureza de su corazón. Sus comienzos en la iglesia católica se remontan a la serie de visualizaciones de Nuestra Señora de Fátima, y a las revelaciones que tuvo la santa Alejandrina de Balazar.

Al final, el 4 de mayo del año 1944 el papa Pío XII afirma formalmente la fiesta del Inmaculado Corazón de María, como una celebración de paz, independencia, conversión de los pecados, amor y honra de las virtudes cristianas, rogando singularmente por la resolución de la segunda guerra mundial. En un principio, la fiesta empezó a celebrarse el 22 de agosto, hoy en día, la fiesta tiene sitio el sábado posterior al domingo de Pentecostés, fecha establecida en el 1969. A través de la consagración, los integrantes de la familia tienen que llegar a ser como San José, totalmente aplicados a Jesús y a María. Tienen que soliciar a Dios la gracia de vivir fieles a esta consagración, reconociendo que pertenecen a los Corazones de Jesús y de María, quienes deben ser el centro de cada aspecto de sus vidas, decisiones, relaciones, etcétera. Guardaré recuerdo eterno de cuanto un alma haya hecho a mayor gloria de mi Corazón. Los que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón, de donde no va a ser eliminado.

Vence todos los poderes del malvado y llévanos a participar en la victoria de tu Sagrado Corazón. ¡Que todos proclamemos y demos gloria a Ti, al Padre y al Espíritu Beato, único Dios que vive y reina por los siglos de los siglos! ¡Oh buen Jesús, que prometisteis asistir en vida, y en especial en la hora de la muerte, a quien invoque con seguridad tu Divino Corazón! Os ofrezco la comunión del presente día, a fin de conseguir por intercesión de María Muy santa, vuestra Madre, la gracia de poder hacer este año los nueve primeros viernes que tienen que ayudarme a merecer el cielo y alcanzar una santa muerte.

¡Esperemos pudiese, oh divino Corazón, consagrarte tantas adoraciones, tanto amor y tanta gloria como Tú consagras a tu eterno Padre! Sé el reparador de mis defectos, el asegurador de mi vida y mi amparo en la hora de mi muerte. Haz asimismo que sean aplicados en voto por las ánimas del Purgatorio, para que todos en el Cielo tengamos la posibilidad bendecirte, adorarte y amarte. Acordaos ¡oh Sagrado Corazón de Jesús!

En Radio María, para elaborar dicha Consagración, nos encontramos rezando una oración tras el Ángelus de las 12 h . Te adoro con toda mi alma y te consagro para toda la vida jamás, todos mis pensamientos, mis expresiones y proyectos. Ya que nos encontramos en Medjugorje, consagremos esa unión que Jesús hizo al pie de la Cruz, con nuestra Madre, con la oración que la Virgen dictó a la vidente del corazón Jelena Vasilij en el mes de noviembre de 1983. Entre las siete últimas palabras que Jesús dijo en la Cruz antes de morir, fueron las que dirigió a su Madre y a un discípulo al que Jesús ama, cuya tradición dice que era San Juan. En esas palabras, Jesús les ofreció mutuamente, diciéndole a su Madre; que ahí tiene a su hijo y diciéndole a San Juan, que ahí tiene a su Madre.

Consagración Al Inmaculado Corazón De María

Madre querida, por tu misericordioso corazón te suplico, haz mi corazón similar al tuyo, lleno de aquella compasión y misericordia del que está lleno, a fin de que busque con todos mis sacrificios la salvación de los pobres pecadores, que amargan el Corazón Divino de Jesús y tu Inmaculado corazón. Quiero que mi corazón esté lleno de la seguridad con que oró el centurión de roma en favor de su criado; de la seguridad con que oraron las hermanas de Lázaro, los leprosos, los ciegos, los paralíticos que se aproximaban a Ti por el hecho de que sabían que tus oídos y tu Corazón estaban siempre y en todo momento libres para oír y remediar sus males. Dejo en tus manos mi petición, sabiendo que Tú sabes las cosas mejor que yo; y que, si no me concedes esta gracia que te pido, sí me vas a dar en cambio otra que bastante precisa mi alma; y me concederás ver las cosas, mi situación, mis problemas, mi vida entera, desde otro ángulo, con más espíritu de fe. Cualquiera que sea tu resolución, jamás dejaré de quererte, adorarte y servirte, oh buen Jesús. Admite este acto mío de perfecta adoración y sumisión a eso que decrete tu Corazón misericordioso. Bendigo y venero tu Inmaculado Corazón, Oh María, nuestra Madre celestial, siempre tan apasionado, cuidadosa, y vigilante.