Nuestra Señora Del Sagrado Corazon

Dichoso miembro de esta piadosa y amada Asociación que os invoca bajo el hermoso título de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, tengo millones de hermanos y hermanas que ruegan conmigo y por mí. Si bien fuese yo el único que os dirigiese mi súplica, ¡oh, Nuestra Señora del Sagrado Corazón! ¡Desgraciado del que, para hacer esta gloriosa, pero difícil peregrinación, no se provee de un buen guía, de una luz segura, de un arma poderosa!

Esperad aún, aguardad contra toda esperanza, esperad pese a todos los obstáculos, todos los que leáis estas líneas. Nuestra Señora del Sagrado Corazón, la Letrada de los casos bien difíciles, es también la Abogada y también los mucho más desesperados; ánimo, ya que, y seguridad. Su devoción se ha extendido por todo el planeta y puede decirse que es la imagen que mucho más se ha ‘inculturizado’. Antes de dar un recorrido o tras visitar el mercadillo. Visitar la Parroquia es una buena opción ahora tiene detalles muy relevantes y lindos, lo peculiar de esta parroquia es el techo, voltear hacia arriba y verán una de las pinturas religiosas más difíciles de realizar por estar a múltiples metros del piso.

No obstante, infinitamente más apetecible es el Corazón de Jesús, ese vasto reino en donde habita el amor divino con sus infinitas misericordias. En El está la justicia y la paz; las riquezas de la eternidad en El sobran; en El florecen todas las virtudes; en El se encuentran el Cielo y la tierra; en El se dan el ósculo de paz Dios y el hombre, y María es la única que puede introducirnos en ese asilo de la auténtica esa. A la voz de su Madre Inmaculada, nuestro Soberano Juez excusa nuestros errores y cierra el abismo de los avernos abierto bajo nuestros pies; nos abre las puertas del Cielo, hace bajar sobre nosotros gracias saludables y nos consigue todos y cada uno de los medios precisos para llegar a la Patria bienaventurada de los seleccionados.

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Haced que conozcamos nuestras miserias para que las lloremos; las grandiosidades de Dios a fin de que las adoremos; las bondades del Corazón de Jesús a fin de que las amemos; vuestra solicitud tan llena de inocencia para con nosotros, para excitarnos a una justa y perseverante confianza. Los tesoros de luz y de salvación que encierra el Sagrado Corazón. Muchos siglos ha que esta fuente perenne no cesa de manar esas maravillosas aguas que refrescan y apagan la sed de las ánimas, que fortalecen toda flaqueza, curan toda languidez, quitan el gusto de los falsos placeres de aquí abajo y dan la sed de los auténticos bienes del Cielo. Gracias para cada momento de la vida, para cada situación dichosa o desgraciada, para cada dificultad…; y todas estas gracias espirituales o temporales van juntas del Corazón de Jesús, del Corazón de tu divino Hijo.

No tiene que ver con una devoción a María centrada en un lugar preciso o en una característica determinada, sino que tiene un fondo principalmente teológico, ya que nos habla de las relaciones entre María y el Corazón Sagrado de su Hijo. Más, ¿cuál es la virtud esconde que hace tan eficientes tus acentos? ¿Qué sublime elocuencia encierras, ya que, en ti, para hacernos tan favorece a la Virgen Inmaculada? Tú recuerdas a la Madre de Dios el inefable poder que su divino Hijo le dió sobre su Corazón adorable, y esta divina Madre, que lo es también nuestra, invocada bajo este título, siente más vivamente el deseo de socorrernos. Por la gloria de Dios y nuestra santificación derrama Ella, con abundancia sobre nuestras almas, todos los bienes de amor y de misericordia, de luz y de salvación, de los cuales el Sagrado Corazón de Jesús es la fuente inagotable. Abandonad ya que, tu corazón a la promesa, al leer estas escasas páginas.

La Visión Del P Julio Chevalier

ACORDAOS, ¡oh Nuestra Señora del Sagrado Corazón! Llenos de confianza en vuestros merecimientos, asistimos a implorar vuestra protección. ¡Oh celeste Tesorera del Corazón de Jesús, de ese Corazón que es el manantial inagotable de todas y cada una de las gracias, y el que podéis abrir a vuestro gusto para derramar sobre los hombres todos los tesoros de amor y de clemencia, de luz y de salvación que encierra!

Mañana y tarde, y frecuentemente a lo largo de las horas del día, nuestra lengua te ha hecho subir hasta el trono de la Madre de Clemencia y has alcanzado de esta Reina incomparable gracias sin número. Miembros de la Asociación que se proponen para atender un conjunto, encargándose de cosas muy concretas del mismo. Los conjuntos que atiende la persona celadora, a los que se anima a tener actividades propias de la Asociación, contando siempre con el acompañamiento de los Misioneros del Sagrado Corazón. De esta manera, los socios viven espiritualmente unidos entre ellos, rogando cada uno por las intenciones del resto, y llevando a la práctica esa caridad que nace del Amor de Dios, como verdaderos misioneros laicos.

Vistas de esta manera nuestras debilidades, no nos desanimamos y nos dejamos trasformar y modelar por el espíritu que aflora de la herida del Corazón Traspasado. Es en este amor en el que aprendido a opinar . En fin, si Dios desea dejar que la gracia que pido me sea cambiada por alguna terrible prueba, o por algún sacrificio no aguardado, entonces, más que nada, ioh, Nuestra Señora del Sagrado Corazón! Si el favor que imploro es diferido por algún tiempo, lo esperaré con paciencia, sin cesar de pedíroslo; lejos de desalentarme, renovaré cada día con mucho más ardor mis súplicas, pues espero siempre y en todo momento en vuestra amabilidad y porque Vos sabéis mejor que yo la hora y el momento en que me va a ser mucho más útil recibir el objeto de mis deseos.

Que vuestro virginal manto cubra siempre y en todo momento a nuestros hijos; guardadlos, son vuestros para toda la vida. No tengáis a menos socorrer a hijos que gimen bajo el peso de tantas preocupaciones, libradlos de tantos males como les afligen y apartad de ellos los ataques de su infernal enemigo. La naturaleza y la felicidad le cercan por su parte; el espíritu del bien y el espíritu del mal se le disputan a porfía, pero nosotros somos únicos dueños de ofrecerle a quien nos plazca. Imploramos, ya que, vuestra espléndida asistencia, ¡oh, Nuestra muy amada Soberana!

Camina ineludiblemente a su perdición, y es incapaz de apoderarse el Reino de los Cielos. Para evitar tal desventura, ioh mi muy querida Soberana! Acordaos de que somos vuestros hijos; que nos encontramos bajo vuestra protección y que queremos mantenerse con Vos en el reino del eterno amor; y vednos el día de hoy humildemente postrados a vuestros pies, para solicitaros una nueva prueba de vuestra maternal y augusta liberalidad. Me postro a vuestros pies, oh, Nuestra Señora del Sagrado Corazón! Como novedosa prueba de vuestra infinita caridad, ¡oh Jesús! Cada día, ioh Nuestra Señora del Sagrado Corazón!

Para hallar estos fines, la Asociación de Nuestra Señora del Sagrado Corazón ofrece a sus integrantes un doble deber de Oración y de Misión, a través de sus 2 ramas, la Archicofradía de Nuestra Señora y la Hermandad Misionera. Con el de Oración (Archicofradía), cada asociado se compromete a rezar todos los días, invocando a Nuestra Señora tanto en su favor como en el de los demás socios. Y con el de Misión , se invita a ser misioneros del Amor de Dios, predicando con hechos y palabras su fe en la bondad misericordiosa de Dios, y con un particular sentimiento de amor y de servicio hacia quienes más lo necesitan. Esta Espiritualidad nos lleva a investigar nuestro corazón desde la misma mirada del Corazón de Jesús, con su entendimiento y clemencia.

Misioneros Del Sagrado Corazón, Msc

Somos débiles y venimos extenuados de fatiga a haceros presente el gran peso de nuestras penas, la dificultad de nuestras empresas, la gravedad de nuestras luchas. ¡Oh, santa oracion del Acordaos a Nuestra Señora del Sagrado Corazón! ; tú eres el objeto de nuestro amor desde el día en que nuestros labios tuvieron por primera vez la esa de pronunciarte; tú has sido paranosotros un leal sostén.

Os ofrezco, ya que, ¡oh, Nuestra Señora del Sagrado Corazón! Cuando pienso que podéis alcanzar para mí y para todos y cada uno de los que me son costosos esta felicidad de gracias, olvido todas las otras. De hecho, ¿de qué nos servirían la ciencia, la salud, el feliz éxito, en nuestras compañías, el término de nuestras pruebas y hasta los mismos consuelos de la piedad, si no hubiéramos de morir, por fin, con la muerte de los justos, y si nuestros últimos instantes no debieran ser semejantes a los de los Santos. Para derramar sobre los hombres todos los tesoros de amor y de clemencia del Sagrado Corazón. Vos tenéis siempre y en todo momento un libre acceso a El, ¡oh, Nuestra Señora del Sagrado Corazón!