Misterios Martes Santo Rosario

Sí, Señor Jesús, en tu muerte gloriosa el Padre celestial manifestó su sabiduría y su poder salvador. En tu sangre fuimos salvados. Por miedo a quedar mal con el pueblo, Pilatos mandó fustigar a Jesús, sin embargo que lo reconociese inocente. Lo mismo hacemos nosotros, cuando cometemos algún pecado por temor al qué dirá la gente. Preferimos la gloria que viene de los hombres a la que viene de Dios. El almacenaje o ingreso técnico es requisito para hacer perfiles de usuario para enviar publicidad, o para seguir al usuario en una página o en múltiples web con fines de marketing similares.

El almacenaje o acceso técnico que es empleado exclusivamente con objetivos estadísticos. El almacenaje o acceso técnico es requisito para la intención legítima de almacenar opciones no pedidas por el abonado o usuario. A continuación enumeramos los cinco secretos lacerantes del Rosario. Junto a cada uno de ellos vas a encontrar el pasaje evangélico correspondiente, y una obra de arte a través del que contemplarlo.

Santa Teresita Radio Misionando Con Amor Y Servicio Rosario A La Virgen Del Carmen

Santa María, madre de Dios, Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén. Dios te Salve María Muy santa, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia el Señor está contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. El Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el segundo Milenio bajo el soplo del Espíritu de Dios, es una oración apreciada por numerosos Beatos y fomentada por el Magisterio de la Iglesia. En su sencillez y hondura, sigue siendo una oración de gran concepto, destinada a generar frutos de santidad. El Rosario, de hecho, aunque se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología.

En la sobriedad de sus partes, concentra en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual es como un compendio. En él repiquetea la oración de María, su perenne Magnificat por la obra de la Encarnación redentora en su seno virginal. Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la hermosura del rostro de Cristo y a presenciar la profundidad de su amor. A través de el Rosario, el creyente obtiene rebosantes gracias, como recibiéndolas de exactamente las mismas manos de la Madre del Redentor.

Martes Y Viernes

Por exactamente el mismo Jesucristo Señor nuestro. Te salve, Reina y Madre de Clemencia, vida, dulzura y promesa nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea ya que, Señora letrada nuestra, regresa a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y tras este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Lo condujeron al sitio del Gólgota, que significa de la “Calavera”». Señor, apiádate de nosotros, Por intercesión de tu santísima Madre, excusa la impureza de nuestras miradas, de nuestros pensamientos y deseos. Enséñanos a orar para no regresar a caer en el pecado.

Golpes, insultos, salivazos, mofas… y, al final, la cruz. Esa cruz de la que estuvo colgada la Salvación de todo el mundo. Esa cruz que es una escuela de amor. En estos misterios observamos lo que es cumplir la voluntad de Dios hasta las últimas secuelas.

Con la próxima oración se solicita que nuestro Señor resguarde nuestra casa o habitación. Recuerda realizar esta oración en familia y siempre y en todo momento con fe. Oración para la casa o habitación Te suplico, Señor, que visites esta habitación, y alejesde ella todas las acechanzas del…

Segundo Misterio: La Visita De La Virgen María A Su Prima Santa Isabel (lc 1,41-

Observamos a un Jesús roto, deteriorado física y psicológicamente, rodeado de odio y de traición, mantenerse fiel al Padre. Su oración en el Huerto es una clase magistral de cómo debemos pedir cosas a Dios, siempre finalizando con un “pero que se cumpla tu voluntad, no la mía”. Concede, Señor y Dios Nuestro, a tus siervos, disfrutar de perpetua salud de alma y cuerpo; y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, líbranos de las tristezas presentes y llévanos a gozar de las eternas alegrías. Por Nuestro Señor Jesucristo. Sudando y suspirando, desmayado por toda la sangre que derramó de la roja fuente de la vida, carga la pesadísima Cruz hasta el mismo margen del monte Suplicio. La señal de la Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Dios nuestro.

Recuerda poner a cargo de Dios tus intenciones. En el tercer secreto doloroso contemplamos a Jesús tratado como rey de mofas y humillado con una corona de espinas y una caña por cetro. En el primer misterio lamentable contemplamos a Jesús que ora y suda sangre en el huerto de los Olivos. Cordero de Dios, que quitas el pecado de todo el mundo, ten misericordia de nosotros.