Misterios De Los Martes

Concede, Señor y Dios Nuestro, a tus siervos, disfrutar de perpetua salud de alma y cuerpo; y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre y en todo momento Virgen María, líbranos de las tristezas presentes y llévanos a gozar de las eternas alegrías. Sudando y suspirando, desmayado por toda la sangre que derramó de la roja fuente de la vida, carga la pesadísima Cruz hasta exactamente el mismo margen del monte Suplicio. Dios nuestro, dirigid y guiad todos nuestros pensamientos, palabras, afectos, proyectos y deseos a mayor honra y gloria vuestra. Dios te salve, María, llena eres de felicidad; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.℟. Nuestro que andas en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.℟.

Cordero de Dios, que quitas el pecado de todo el mundo, perdónanos, Señor. Solicitemos al Señor por el pueblo africano, que el día de hoy también sufre “suda sangre”, víctima de los conflictos raciales, de la miseria y del apetito institucionalizado, para que sepa realizar de su padecimiento una oblación satisfactorio al Señor. El día de hoy nos toca a nosotros aproximamos a Jesús que ora y suda sangre en el huerto; nos toca a nosotros alargar la oración de Jesús, y agarrar las gotas de su sangre ofreciéndolas a Dios-Padre por el conjunto de naciones africano. Y nuestra oración y ofrenda van a tener mucho más efectividad si sabremos juntar nuestros sacrificios, nuestras penas y sufrimientos al sudor de sangre de Jesús para la evangelización de África. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Ten piedad y clemencia de Nosotros.

Los días Martes es en el momento en que meditamos y meditamos los misterios Dolorosos que presentamos en esta página. Que cada día tengamos la posibilidad descubrir siempre y en todo momento más la gravedad de nuestro pecado y la inmensidad de tu amor por nosotros. «No lloren por mí -ha dicho Jesús-; más bien lloren por ustedes y por sus hijos». Señor Jesús, ayúdanos a entender nuestra obligación como acólitos tuyos. Enséñanos a abandonar la flojera y a las comodidades, para tomar nuestra cruz diaria y proseguirte.

En la sobriedad de sus partes, nucléa en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual es como un compendio. En él resuena la oración de María, su perenne Magnificat por la obra de la Encarnación salvadora en su seno virginal. Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a presenciar la hondura de su amor. Mediante el Rosario, el creyente obtiene rebosantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, ea ya que Señora y letrada nuestra, regresa a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea ya que, Señora letrada nuestra, regresa a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Cordero de Dios, que quitas el pecado de todo el mundo, ten misericordia de nosotros. Cordero de Dios, que quitas el pecado de todo el mundo, escúchanos, Señor.

Los Misterios Dolorosos

Te alabamos y te adoramos, oh Cristo, ya que por tu Cruz redimiste al planeta. Tú eres el Cordero de Dios, que mediante su muerte, borró nuestros pecados. Los días martes y viernes se recuerdan los misterios Lacerantes del Santurrón Rosario, a continuación te presento una guía completa que puedes utilizar para dirigir el Santurrón Rosario con lecturas bíblicas y meditación para los días martes y viernes.

/ Ruega por nosotros Santa Madre de Dios a fin de que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. Santa María, madre de Dios, Ruega por nosotros, pecadores, en este momento y en la hora de nuestra muerte, Amén. Dios te Salve María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Muy pura antes del parto en tus manos ponemos nuestra fe a fin de que la ilumines, llena eres de felicidad el Señor está contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. En el tercer misterio doloroso contemplamos a Jesús tratado como rey de burlas y humillado con una corona de espinas y una caña por cetro. Dios te Salve María Muy santa, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos ponemos nuestra promesa a fin de que la alientes, llena eres de felicidad el Señor está contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. En el quinto secreto lamentable contemplamos la crucifixión y muerte de Jesús.

Santo Rosario – Misterios Lacerantes

Todos sabían que a Jesús le agradaba proceder a rezar a un pequeño huerto que había junto a un pequeño torrente llamado del Cedrón. En ese momento Jesús sabe que uno de los suyos le va a traicionar, y siente un padecimiento tan hondo que llama a su padre de forma cariñosa Abbá, en busca de auxilio y consuelo. Helo aquí cubierto por un sucio y desgastado vestido de púrpura, esperando mansamente mientras, crueles, trenzan una corona de espinas para humillar su gloriosa cabeza. Santa María, Madre de Dios, suplica por nosotros pecadores, en este momento y en la hora de nuestra muerte. Como ahora lo mentaba en el parágrafo previo, en esta página hallarás cómo rezar el Rosario católico Viernes con una pequeña meditación para todos los secretos. Si hoy día te hallas en un momento sumamente bien difícil, son estos misterios los que te darán una enorme empatía del sufrimiento que llevo nuestro Señor por amor, recuerda, ya que, que Él puede entender el padecimiento por lo que estas pasando.

Incluso se pueden hacer en el momento en que ahora estamos recostados en cama o las tenemos la posibilidad de realizar en familia antes de despedirnos. Oración Señor, otro día termina Otro día acaba, Señor. Con la próxima oración se solicita que nuestro Señor proteja nuestra casa o habitación. Recuerda hacer esta oración en familia y siempre con fe. Oración para la vivienda o habitación Te suplico, Señor, que visites esta habitación, y alejesde ella todas las acechanzas del… Exactamente la misma el Martes, el día Viernes rezamos con los secretos Gozosos, secretos que nos llegan de momentos de reflexión profunda por el tipo de sucesos que vivimos.

Initium Sancti Rosarii

Después de la última Cena, Jesús se dirigió al huerto de los Olivos y se puso en oración. Enfrente de sus ojos desfilaron los errores de toda la humanidad, desde Adán hasta el último hombre que vivirá en este planeta. Su corazón no resistió en frente de tanto horror y tanta rebeldía en contra de Dios. Sus venas estallaron y su cuerpo se cubrió de un sudor de sangre. Los misterios lacerantes se rezan los martes y los viernes. Te salve, Reina y Madre de Clemencia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve.

misterios de los martes

Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al lugar llamado «del Cráneo», en hebreo, «Gólgota»». Tras la cena Jesús había estado charlando con los discípulos y les comentó que tenía intención de ir a rezar. Judas había desaparecido, y ninguno sabía dónde estaba.

Dios te salve María Muy santa, Mujer de Dios Espíritu Santurrón, Virgen purísima después del parto, en tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames en el fuego de tu amor, llena eres de gracia… Dios te salve María Muy santa, Hija de Dios Padre, Virgen muy pura antes del parto, en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia… Pidamos a Dios que los pueblos de Asia, que mueren día a día por la injusticia, la miseria, la crueldad y la discriminación, se abran a la gracia de la salvación que brota de la cruz donde está clavado el Hijo de Dios, único y verdadero redentor de la raza humana.

Presenta: Equipo De Radio María

El Rosario de la Virgen María, publicado gradualmente en el segundo Milenio bajo el soplo del Espíritu de Dios, es una oración apreciada por varios Beatos y fomentada por el Magisterio de la Iglesia. En su facilidad y profundidad, todavía es una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad. El Rosario, en efecto, aunque se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología.