Miercoles Misterios Del Rosario

Al lado de cada uno de ellos encontrarás el pasaje evangélico correspondiente, y una obra de arte a través del que contemplarlo. Para ofrecer a los suyos el Espíritu Santurrón que les había prometido, desciende en lenguas de fuego de amor sobre sus tristes discípulos. Dios nuestro, dirigid y guiad todos nuestros pensamientos, expresiones, aprecios, proyectos y deseos a mayor honra y gloria vuestra. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, en este momento y en la hora de nuestra muerte. Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.℟.

Dios te salve María Muy santa, Hija de Dios Padre, Virgen muy pura antes del parto, en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de felicidad… En este secreto solicitemos por la intercesión de María, que el señor llame a muchos jóvenes de nuestro conjunto de naciones americano y los envíe por el planeta entero a anunciar la Buena Novedosa. Las velas tienen un papel esencial en la Iglesia Católica y sus orígenes se remontan a varios siglos atrás. En el Antiguo Testamento, la luz, era un símbolo de la fe. Con el advenimiento de Jesús, este simbolismo se ha enriquecido con nuevos significados escenciales para la vida del cristiano.

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Por ser escogida como Madre de Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, María fue elevada por encima de todas y cada una de las criaturas como verdadera reina del cielo y de la tierra. «Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo sitio. De repente vino del cielo un ruido como el de una racha de viento impetuoso, que llenó toda la casa donde se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; han quedado todos llenos del Espíritu Santurrón y se pusieron a charlar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse». Ahora enumeramos los cinco secretos gloriosos del Rosario.

En su sencillez y hondura, todavía es una oración de enorme significado, destinada a generar frutos de santidad. El Rosario, de hecho, más allá de que se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología. En la sobriedad de sus partes, nucléa en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual es como un compendio.

Los misioneros que trabajan en Oceanía, como los que trabajaron y trabajan en otros continentes, saben con certeza que María, la Madre de Jesús y de los cristianos, subió al cielo para poder acompañarlos y socorrerlos mejor en su labor evangelizadora. Pidamos, ya que, a ella que afiance el corazón de los misioneros y misioneras con esa confianza total en su maternal protección. Y pidámosle asimismo para que nuestros hermanos de Oceanía, incluso los que habitan en las islas más pequeñas y remotas, puedan presenciar el poder de su intercesión enfrente de Jesús, a fin de que llegue para todos ellos el día de la redención. Esta es una humilde llamada a la oración que no se rinde; una llamada a la fe valiente, que espera sin desfallecer; una llamada a la comunión entre hermanos, que es más fuerte que toda incertidumbre y que toda amenaza por grande que sea.

En El Segundo Misterios Gloriosos Meditamos Sobre La Ascensión Del Señor

Varios son los penitentes que llegaron a confesarse con el beato Padre Pío de Pietrelcina, entre ellos está el amado san Juan Pablo II. Tras ese acercamiento, su amistad continua a pesar de la distancia. El papa le escribió cuando menos tres cartas al Padre Pío pidiendo su ayuda y oraciones por enfermos. De este modo, Juan Pablo II atestiguó 2 milagros conseguidos por intercesión del fraile capuchino.

Hablamos a la gracia que nos santifica, y que de todos modos es precedida y seguida de gracias funcionales. Lo realmente esencial es que el espíritu de los hombres se renueve desde su interior, naciendo a la nueva vida. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos gimiendo y llorando en éste valle de lágrimas, ea pues Señora y letrada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y tras éste destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. / Ruega por nosotros Santa Madre de Dios para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. En el cuarto misterio glorioso contemplamos la asunción de la Santísima Virgen a los cielos.

El Rosario ha expresado siempre esta convicción de fe, invitándonos a contemplar la Pasión para fijarnos luego en la gloria de Cristo, en su Resurrección y en su Ascensión. Contemplando a Jesús resucitado, descubrimos nuevamente las razones de nuestra fe, revivimos el gozo de la Virgen María, quien experimentó de modo intenso la nueva vida del Hijo glorificado. Aquí te muestro Como rezar los secretos gloriosos del Beato Rosario.

Oración para la casa o habitación Te suplico, Señor, que visites esta habitación, y alejesde ella todas y cada una de las acechanzas del… De la misma el Miérdoles, el día Sábado rezamos con los misterios Gloriosos, secretos que nos llegan de alegría por el género de hechos que vivimos. Los días Miércoles y Domingos es cuando meditamos y meditamos los secretos Gloriosos que mostramos en esta página. En la Biblia podemos encontrar solamente algún rastro sobre esta verdad, al presentarnos a María como la «llena de felicidad», la «bendita entre todas y cada una de las mujeres» y la «Madre del Señor». Es en la Tradición donde, desde el principio, encontramos claramente este dogma, hasta que el Papa Pío XII lo declaró solemnemente el año de 1950. El almacenaje o ingreso técnico es requisito para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para seguir al usuario en una web o en varias web con fines de marketing afines.

La reflexión debe de recaer sobre nosotros; sobre nuestra vocación por la que un día vamos a ser socios a los ángeles y a los beatos y cuyas gracias santificantes anticipan ya desde esta vida la verdad enigmática y consoladora. En el quinto misterio glorioso contemplamos la coronación de la Santísima Virgen como reina del cielo y la tierra. La virtud divina que infunde recibir los dones del Espíritu Santo en el alma cristiana es enorme acompañamiento de la promesa, fuerza poderosa, única asistencia verídica para la vida humana.

Quinto Misterio Glorioso: La Coronación De María Como Reina Y Señora De Todo Lo Creado

En él repiquetea la oración de María, su perenne Magnificat por la obra de la Encarnación redentora en su seno virginal. Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a presenciar la profundidad de su amor. Mediante el Rosario, el fiel consigue rebosantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor.

Beato Rosario – Misterios Lumínicos

Ea pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y tras este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Nuestro que andas en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu intención, de este modo en la tierra como en el cielo.℟. Dios te salve María Santísima, Mujer de Dios Espíritu Beato, Virgen purísima después del parto, en tus manos ponemos nuestra caridad a fin de que la inflames en el fuego de tu amor, llena eres de felicidad… La venida del Espíritu Santurrón, es una situación profunda, que nos da a saber la Biblia. Es, sobre las miserias y de los pecados de cada uno de nosotros, la verdad también de la Iglesia de el día de hoy y de la Iglesia de siempre. Recurramos a su gracias, acudamos por medio de la oración al Espíritu Beato para darle las gracias o soliciar favores.

Meditaciones de los misterios del Santurrón Rosario, Papa Francisco. Es la síntesis de todo el Rosario, que de este modo se cierra en la alegría, en la gloria. La Iglesia invita a recurrir a Ella, a la Virgen María, nuestra Madre y nuestra Reina, en todas y cada una nuestras necesidades. Ser Madre de Dios y Madre de los hombres es el fundamento sólido de la filial confianza en su intercesión vigorosa, que nos conforta y nos impulsa a levantarnos de nuestras caídas. Es justo que la Santa Humanidad de Cristo reciba el homenaje, la aclamación y adoración de todas y cada una de las jerarquías de los ángeles.